Un accidente no termina en el daño: empiezan los plazos, las aseguradoras y la negociación.
Te acompaño desde el primer momento para proteger tus derechos y maximizar tu indemnización.
Cada caso se estudia en detalle antes de iniciar cualquier reclamo.
Una correcta construcción probatoria es clave para negociar o litigar con ventaja.
No se trata de aceptar la primera oferta. Se trata de negociar con fundamento.
Se analizan y reclaman:
Cada rubro se fundamenta técnicamente para evitar reducciones injustificadas.
Si la negociación no alcanza un acuerdo razonable:
El objetivo siempre es obtener una reparación justa y acorde al perjuicio sufrido.
No delego la dirección del caso. Cada cliente recibe tratamiento profesional y compromiso real.
Mi intervención no se limita a gestionar un reclamo. Analizo cada caso con una visión jurídica y estratégica, evaluando los aspectos legales y las posibilidades reales de negociación con aseguradoras y responsables para proteger los intereses de mis clientes y buscar siempre la reparación más justa posible.
Necesitás:
Si no tenés todo, igualmente podés consultar. Analizamos tu caso y te indico cómo completar la documentación faltante.
El plazo general de prescripción es de 3 años desde la fecha del accidente.
Sin embargo, cuanto antes se inicie el reclamo, mayores posibilidades hay de preservar pruebas y negociar en mejores condiciones.
Depende del tipo de lesión, incapacidad, gastos médicos, daño moral y consecuencias psicofisicas, además de los daños materiales del vehículo y si perdiste días de trabajo.
Cada caso se evalúa de forma personalizada. No todos los accidentes son iguales, ni todas las indemnizaciones tampoco.
En la mayoría de los casos trabajo con modalidad a resultado, lo que significa que los honorarios se pactan sobre lo efectivamente cobrado.
La primera consulta es de evaluación y análisis del caso, sin costo.-